Paula Llorens en Caixa Popular A Escena | Teatro Olympia
Tengo la certeza de que el teatro y la cultura sobrevivirán, porque siempre lo han hecho.
Paula Llorens en Caixa Popular A Escena

Dice la RAE, en su primera acepción de la palabra, que invisible es algo "que no puede ser visto". Pero que algo no pueda ser visto no significa que no esté ahí. Trasladando un símil muy utilizado en el mundo del mar al teatro, podríamos decir que una producción teatral es como un iceberg, en el que los espectadores y espectadoras solo vemos la punta de todo (lo visible), pero los cimientos que hacen que no se tambalee ese todo están sumergidos en la parte escondida (lo invisible).

Desde Caixa Popular y el Teatro Olympia queremos, en esta sección del blog, poner en valor y visibilizar todas esas profesiones y profesionales, oficios, y por qué no llamarlo arte, que están detrás de cada montaje o producción teatral, que quedan fuera de los focos, del calor del público, del reconocimiento, pero que son imprescindibles para subir el telón cada día.

En esta cuarta entrega tenemos el placer de contar con la dramaturga Paula Llorens;

1. ¿Quién es Paula Llorens?

Nací hace 33 años (casi 34) en un pueblo de la Costera, Canals, del que marché a los 17 años para estudiar Arte Dramático en la Escuela del Actor de Valencia. Durante los últimos años de la ESO había cursado la optativa de teatro y fue en esas clases donde por casualidad probé por primera vez la droga del arte de Talía y todos mis esquemas se rompieron. Yo estaba compaginando por aquella época el colegio con mis estudios de piano en el Conservatorio de Carcaixent. Y me debatía entre si quería ser pianista o maestra.

Durante los últimos años de la ESO había cursado la optativa de teatro y fue en esas clases, donde por casualidad probé por primera vez la droga del arte de Talía y todos mis esquemas se rompieron.


Pero tras subirme al escenario en la representación de final de curso y las recomendaciones de los profesores, lo tuve claro, quería ser actriz. A aquella sensación de euforia sobre las tablas se unía el hecho que desde pequeña mis padres me habían llevado mucho al teatro. Y me apasionaba tener ante mis ojos a personas de carne y hueso representado un trocito de vida allí, de manera única e irrepetible para mí. Convencí a mis padres para que me apuntaran a talleres de teatro en Valencia. Y durante el Bachillerato, los sábados por la mañana me cogía el tren y me iba a la capital a ver si aquello era realmente lo que quería. Y así fue. Tras la selectividad, me mudé a Valencia a estudiar Interpretación y Filología Hispánica (esa segunda opción o plan B que tanto tranquiliza a los papis). Y no me disgustó porque siempre me había gustado mucho leer y escribir.

Tras subirme al escenario en la representación de final de curso y las recomendaciones de los profesores, lo tuve claro, quería ser actriz.

Y otra vez casi de manera casual y de nuevo animada por un maestro, descubrí mi segunda pasión teatral, la dramaturgia. Me fascinaba el Arte dramático y me gustaba escribir, ¿por qué no escribir teatro? Y me lancé. Por aquel entonces, ya había empezado a trabajar como actriz y escribía de manera intuitiva, aplicando mis conocimientos interpretativos. Hasta que sentí de nuevo la necesidad de formarme y me fui a Madrid a estudiar Dramaturgia a la RESAD. Ahora, cuando me preguntan "¿qué soy" Suelo responder una "persona de teatro" o incluso, a veces, "una adicta al teatro". Porque éste me apasiona en varias de sus vertientes: la actuación, la escritura, la dirección, pero también, su lectura, su estudio, y, por supuesto, su visionado. Soy espectadora voraz de teatro.

Ahora, cuando me preguntan "¿qué soy?" Suelo responder una "persona de teatro" o incluso, a veces, "una adicta al teatro".

2. ¿Qué hace una dramaturga?

Una dramaturga, principalmente, cuenta historias. Todos tenemos algo que nos inquieta, que nos atrae, que nos duele. Algún suceso o experiencia que tenemos la necesidad de contarle al mundo. Mi función es darle forma dramática, es decir, convertir en material teatral ese "algo· que, en ocasiones, es propio, y en otras, es ajeno, (me refiero a los encargos).


Fotografía Roberto García

2. ¿Por qué dramaturgia?

Como comentaba, siempre me ha gustado escribir. Pero escribía un diario, cuentos, reflexiones. Conservo muchas libretas de la infancia y adolescencia llenas de palabras. De hecho, el otro día, me encontré una con un relato que se llamaba "Las chicas atacan" y sentí una mezcla de vergüenza, ternura y admiración. Vergüenza por las faltas de ortografía, ternura, por lo fantasioso y surrealista del argumento, y admiración porque con tal solo 8 años había escrito una historia con planteamiento, nudo y desenlace. Y sin saberlo, con perspectiva feminista, pues las protagonistas eran tres niñas, unas heroínas que viajaban en su nave espacial y salvaban al mundo del ataque de un dinosaurio. ¿Cuántas veces me he quejado después como actriz de que apenas hay personajes principales femeninos y como autora me he obligado a escribirlos?


Por otra parte, cuando escribo, no puedo evitarlo y lo hago desde la actriz. Leo en voz alta los diálogos para ver si funcionan y yo sola interpreto a todos los personajes, como hacía Lorca. Esto es lo maravilloso de la escritura, cuando trabajo como actriz, solo le doy vida a un personaje, pero cuando escribo tengo el poder de darles vida a todos y cada uno de ellos. De hecho, es fundamental enamorarse de todos, incluso de los antagonistas.

Leo en voz alta los diálogos para ver si funcionan y yo sola interpreto a todos los personajes, como hacía Lorca.

4. ¿Qué te ha dado el teatro? Y, ¿qué te ha quitado?

El teatro me ha dado muchas cosas. Creo que soy lo que soy gracias a tantas experiencias vividas en él, puesto que empecé muy joven y mis ideas y concepción del mundo han madurado y siguen madurando en y con el teatro. Me ha ayudado a aceptarme a mí misma tal y como soy. Además, he conocido a gente increíble gracias a este oficio.  Me ha quitado tiempo de estar con la familia y amigos que no son de la profesión, puesto que nuestras horas de trabajo suelen ser cuando la mayoría de gente tiene fiesta.

Creo que soy lo que soy gracias a tantas experiencias vividas en el teatro.

5. ¿Qué es lo que más te apasiona de tu profesión?

Que me mantiene viva, despierta, que es totalmente cambiante, lo más alejado de la rutina y la monotonía. Cada proyecto es un nuevo reto, es imposible acomodarse y sientes que siempre estás aprendiendo. Una nueva historia, nuevos personajes, nuevo código, nuevo equipo artístico...

Mientras estás trabajando el placer de dedicarte a aquello que te gusta es tan grande, que olvidas rápidamente esos malos momentos.

6. ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar en este mundo?

Lo primero, que se asegure de que esto realmente le apasiona. Y si lo tiene claro, que luche por ello y que no se rinda. Porque hay momentos muy duros en esta profesión en los que sientes que es imposible vivir de esto y la tentación de tirar la toalla es muy grande. Pero luego, te embarcas de nuevo en un proyecto y mientras estás trabajando el placer de dedicarte a aquello que te gusta es tan grande, que olvidas rápidamente esos malos momentos, aún sabiendo que vendrán de nuevo.

7. ¿Recuerdas alguna persona que haya marcado significativamente tu carrera durante estos años?

Soy incapaz de decir un solo nombre. Tengo la necesidad vital de ir al teatro todas las semanas, cuando estaba estudiando veía hasta 5 obras a la semana. Ahora, como tengo funciones es más difícil y lo paso muy mal cuando me pierdo algún espectáculo. Se entiende ahora aquello que decía de "adicta", ¿no? Creo que no hay mejor escuela para alguien que quiere dedicarse a esto, ya sea a escribir, a actuar, a dirigir, a ilumina... que ir al teatro. Considero que cada vez que veo una representación recibo una clase magistral, por ello, considero que todos esos profesionales cuyo trabajo he podido disfrutar, han sido, sin ellos saberlo, mis maestros y referentes. A la vez, por supuesto, he realizado numerosos talleres y cursos con creadores que me han aportado muchísimo. Pues en esta profesión, la formación nunca termina.

Creo que no hay mejor escuela para alguien que quiere dedicarse a esto, ya sea a escribir, a actuar, a dirigir, a iluminar... que ir al teatro.

Tengo la certeza de que el teatro y la cultura sobrevivirán, porque siempre lo han hecho.

8. ¿Cómo ha cambiado la profesión a lo largo de los años que llevas en ella?

Creo que la primera vez que escuché la palabra "crisis" estaba todavía en la Escuela. Y eso que terminé la carrera antes del 2008. "El teatro está en crisis" oía repetidas veces. Por eso, cuando llegó la crisis económica parecía que los del sector ya estábamos acostumbrados a las vacas flacas y nuestro instinto de supervivencia estaba más que entrenado. Ahora, en medio de una pandemia mundial y con el temor constante a que me cancelen trabajo, tengo la certeza de que el teatro y la cultura sobrevivirán, porque siempre lo han hecho.

9. ¿Cuál ha sido el papel de la mujer en este oficio?

En el teatro, como en el resto de sectores, hasta hace bien poco, los puestos de responsabilidad siempre han estado ocupados por hombres. Y por eso, si miras la cartelera de cualquier teatro de hace 10 años, parece que solo haya directores y dramaturgos. ¿Dónde estaban las mujeres escritoras y directoras? Me niego a creer que no había porque cuando estudié Dramaturgia y Dirección en la RESAD curiosamente siempre éramos más chicas que chicos en casi todas las promociones. Estamos ahí, solo que se nos tiene que dar la oportunidad, porque si no, no tenemos visibilidad.

Estamos ahí, solo que se nos tiene que dar la oportunidad, porque si no, no tenemos visibilidad. 

Recientemente la Asociación Clásicas y Modernas junto con la SGAE ha sacado su segundo estudio sobre la presencia de las mujeres en los teatros públicos de gestión estatal o autonómica en España y, aunque los datos han mejorado, solo un 22% de las obras representadas en este tipo de teatros durante la temporada 2018/2019 estaban escritos por mujeres. Todavía queda mucho camino por recorrer.

Solo un 22% de las obras representadas en este tipo de teatros durante la temporada 2018/2019 estaban escritos por mujeres.


10. ¿Se puede vivir (bien) de esta profesión?

Va a rachas y a épocas. A veces, se te juntan varios trabajos y no das abasto y, otras, no tienes nada (ley de Murphy). Vivir de la escritura teatral me parece casi imposible. Tienes que compaginarlo con otras mil cosas. En mi caso, intento en la medida de lo posible, que estén relacionadas con el teatro: la interpretación, la traducción, la ayudantía de dirección, la docencia...

Vivir de la escritura teatral me parece casi imposible.

11. ¿Hay futuro en la dramaturgia?

Quiero y necesito creer que sí. En Valencia, concretamente, hay una cantera de dramaturgos y dramaturgas con un enorme talento. Creo que se están escribiendo y se van a escribir grandes textos.

En Valencia hay una cantera de dramaturgos y dramaturgas con un enorme talento.


Fotografía Juanma Ferreira

12. ¿Dónde podemos encontrar a Paula Llorens en su tiempo libre?

Tiempo libre y Paula Llorens son conceptos contradictorios. Soy un poco hiperactiva y no sé cómo lo hago, pero me acabando llenando las horas libres. Afortunadamente, de cosas que me gustan: estudiar e investigar, leer, ver series, ir al teatro (imprescindible) y al cine... Ahora me ha dado por el inglés y por intentar volver un poco al piano. También aprovecho para pasar el día con la familia cuando no tengo bolo, que durante el confinamiento los eché mucho de menos. Y también está la opción de llevarlos al teatro, así hago un dos en uno.

13. ¿Qué le pides al futuro?

Poder dedicarme y vivir de mi profesión. (A parte de amor y salud, por supuesto.)

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